Contribuir a mejorar la atención prehospitalaria: nuestro compromiso.

Contribuir a mejorar la atención prehospitalaria: nuestro compromiso
Glauco Quesada R. – President

El Ministerio de Salud anunció recientemente la promulgación de las nuevas regulaciones a los servicios de ambulancias para atención prehospitalaria en general, con lo cual se abren los debates sectoriales y de los grupos de interés sobre tipos, condiciones de operación, responsabilidades y sostenibilidad de estos servicios, en un contexto de creciente complejidad y vulnerabilidad social, que amerita concebirlos no solo desde la perspectiva del acceso universal a los servicios de salud, sino también desde las ofertas disponibles, los operadores del sistema, la regulación y las instalaciones de salud que reciben a las víctimas súbitamente afectadas por accidentes, traumas, enfermedades cardíacas u otros padecimientos.

Para la Cruz Roja Costarricense, como institución privada, atender este conjunto de nuevas regulaciones le es obligante, dado su reiterado compromiso de proveer servicios neutrales e independientes, sin ningún tipo de discriminación ni ánimo de lucro a los y las habitantes, especialmente a las más vulnerables o en necesidad.

El Estado autorizó desde 1885 el funcionamiento de la Cruz Roja en el marco de los Convenios de Ginebra y con ello las actividades que conforman su rol auxiliar, con las que brindamos socorro mutuo, protección y asistencia a personas afectadas por emergencias, catástrofes y conflictos armados, así como acciones de promoción de la salud, la no violencia y la cultura de paz. Somos más que un servicio de ambulancia porque ofrecemos un amplio portafolio de servicios y mandatos humanitarios, adaptados a las realidades y necesidades de los tiempos, pero reconocemos el servicio prehospitalario como nuestra principal y más representativa actividad. El compromiso presente y futuro con la población beneficiara de este, es tan firme y decidido como nunca antes. El servicio prehospitalario es parte de la historia de Cruz Roja Costarricense y de nuestra vinculación con las comunidades, y aunque no es una obligación exclusiva nuestra Institución, nunca hemos pretendido abandonar su atención (la atención de este servicio). Como auxiliares de los poderes públicos no nos arrogamos las competencias que residen en el Estado costarricense así definidos por Ley.

Las posibilidades habilitantes que brindan las leyes y otras fuentes de fondos públicos que apoyan a financiar el servicio institucional, son una clara manifestación de confianza en nuestros principios, relevancia sectorial y apropiación local de nuestro accionar, fuentes que nos preciamos en administrar y en rendir cuentas. Nuestros estados financieros 2017, muestran que esos fondos corresponden al 40% del presupuesto anual total requerido, gracias al 6.1% adicional aportado por la Ley 9355. El saldo restante, lo auto-gestionamos con la venta de servicios de transporte intrahospitalario al Seguro Social y al Instituto Nacional de Seguros; otro servicio de ambulancia que se pretende erróneamente equiparar con el de emergencias, además de una amplia gama de iniciativas que retan la creatividad y capacidad de innovación emprendedora de nuestra gente a todo nivel. Cuando se habla exclusivamente de fondos públicos, sencillamente no alcanza la cobija.

Nuestro plan estratégico 2017-2020 plantea varios retos en los que ya estamos trabajando para mejorar la cobertura, los tiempos de respuesta, la calidad de los servicios, la capacitación, el cumplimiento de la regulación, la coordinación de acciones y la determinación de competencias con actores de primera respuesta y otros proveedores de los servicios. En nuestro Congreso Nacional de junio 2018, discutiremos nuestras realidades, retos y dilemas al respecto.

Somos un relevante actor sectorial, pero no somos ni pretendemos ser el único, dada nuestra clara conciencia de que el abordaje efectivo de los escenarios de respuesta no es ni debe ser responsabilidad de un solo actor. Nuestras capacidades están siendo escrutadas a todo nivel en procura de mejorar continuamente sobre una base de realidad y responsabilidad. No renunciaremos jamás a aumentar y diversificar servicios prehospitalarios, en la medida que tengamos las capacidades financieras para asegurar su continuidad, caso contrario adaptaremos nuestro tamaño territorial y accionar a las capacidades instaladas, sin dejar de cumplir con nuestra promesa.

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