Atención prehospitalaria

ambulancias CACR

La Cruz Roja Costarricense es una de los mayores proveedores de servicios de atención de emergencias prehospitalarias del país, no sólo en la atención de emergencias cotidianas consecuencia de accidentes de tránsito, sino también en la atención de casos de violencia social, casos médicos o incluso accidentes laborales.   

Adicionalmente provee servicios de transporte de pacientes para la Caja Costarricense del Seguro Social y el Instituto Nacional de Seguros entre unidades prestadores del sistema y entre los domicilios de los pacientes.   Posee una flota compuesta de unas 600 ambulancias, operando en 122 comités auxiliares a lo largo y ancho de país, distribuidos en 9 regiones administrativas.  Esto implica que más de 1000 funcionarios remunerados y una contrapartida superior de voluntarios permiten proveer servicios de atención de emergencias prehospitalarias, traslados interhospitalarios y realizar acciones de búsqueda y rescate a través de los equipos locales de respuesta de cada comité auxiliar de unidades especializadas de montaña, acuática y buceo, entre otras.

PRONEM

A mediados de los años ochenta, el sector salud y en específico el de emergencias médicas inicio a tomar conciencia sobre las causas de muerte de los habitantes, determinando que las enfermedades cardiovasculares y los traumas consecuencia de accidentes de cualquier tipo ocupaban los primeros lugares.  De esta forma surgió el PRONEM, el Programa Nacional de Emergencias Médicas, el cual con el apoyo financiero de la organización estadounidense HOPE y el compromiso de ocho instituciones vinculadas con la atención de estos casos, planteo la implementación de un Sistema Nacional de Atención de Emergencias Médicas (SINEM).  La propuesta implicaba generar un modelo de atención desde un despacho único de llamadas, el hoy conocido como 911, la tecnificación del sector de atención prehospitalaria, del que formaba parte la Cruz Roja y la conexión de éste último con los servicios de emergencias médicas hospitalarios, emulando como lo indica Pinet (2005) a la escuela anglo-americana, donde el servicio inicial de atención en la escena es proveído por Técnicos en Emergencias Médicas y paramédicos, desde donde son traslados a las salas de emergencias, con las que se tiene comunicación y apoyo médico especializado. 

Principales retos y dilemas de los servicios

Aunque el sistema ha sufrido variaciones importantes en su implementación y desarrollo de los socios estratégicos, después de la publicación del Reglamento de Atención Prehospitalaria por parte del Ministerio de Salud en 2008, en la Cruz Roja Costarricense hemos intentado mantener ese espíritu organizacional que definió nuestro compromiso desde el PRONEM.  Para ello se sigue formando a todos los miembros como Asistentes en Primeros Auxilios (APA) para los servicios básicos y se incorporan Técnicos de Emergencias Médicas (TEM) y los Asistentes en Emergencias Médicas (AEM) para las unidades prestadoras de servicios más avanzados. Cuando es posible, los Comités Auxiliares habilitan servicios de rescate vehicular pesado como el caso del Comité Metropolitano, San Isidro de Heredia, Guápiles y Alajuela, entre otros, para incrementar la capacidad de respuesta en zonas  de particular atención debido a sus tasas de accidentabilidad.    

 

En los tiempos que corren, nos encontramos afrontando varios retos importantes relacionados con la dinámica y complejidad de las vulnerabilidades sociales, ambientales y económicas a las que se enfrenta la población del país. Entre los que podemos citar:

  • La prevalencia de las enfermedades cardiovasculares y las causas externas de morbilidad y mortalidad, se constituyen junto a los tumores en las primeras causas de muerte del país. (Estado de la Nación,2013)
  • La tasa de accidentes por cada 10.000 habitantes pasó de 54 en 2013 a 68 en 2015, según datos de la Caja Costarricense del Seguro Social, se incrementaron los accidentes de tránsito en un 26%. (La Nación, 2016)
  • Según el estudio referenciado el La Nación (2016), nuevos cantones emergen como principales fuentes de accidentabilidad, discapacidad e incluso mortalidad por estos incrementos, lo que supone la necesidad de especializar servicios de atención y de rescate en zonas donde típicamente esos servicios aún no existen.
  • El crecimiento exponencial de la flota vehicular interfiere con los tiempos de respuesta de los servicios y se constituye en fuente adicional de accidentes. Costa Rica es según el Estado de la Región (Estado de la Nación, 2016) el país con la segunda más grande flota vehicular de la región centroamericana, después de Guatemala, con la observación que Guatemala tiene 4 veces más población y dos veces nuestra extensión geográfica.  En 1980, el país tenía una flota vehicular de 180.986. Treinta y tres años después, superaba los 1.3 millones de autos.
  • La rápida y no planificada expansión urbanística del Valle Central y la transición de una sociedad campesina en 1970 a una sociedad mayoritariamente urbana, con una marcada tendencia de crecimiento sostenida hacia el oeste y al sur de San José y hacia el norte de Alajuela y Heredia, condición que plantea vulnerabilidades y riesgos emergentes en lo ambiental, las personas y la infraestructura, en crecimiento proporcional a la expansión de esa mancha urbana.  Tanto Tres Ríos, Santa Ana, Aserrí, Mata de Plátano y La Guácima; se consolidan como centros urbanos importantes en el estudio del 2014.  (Programa Estado de la Nación, 2016b).
  • El incremento de la participación en el mercado de los transportes interhospitalarios de empresas privadas, que compiten en condiciones diferenciadas de precio a las de la Cruz Roja.

El debate estratégico actual definido en le respectivo plan 2017-2020 y la acción institucional para afrontar estos y otros retos y dilemas asociados,  se encuentra en cómo asegurar servicios de calidad escalables, pertinentes y eficientes no sólo de cara al compromiso institucional sino también al cumplimiento de la regulación institucional y en términos de las capacidades actualmente instaladas.

 

Brindar primeros auxilios y facilitar mecanismos de transporte de personas enfermas o lesionados a centros de atención médica, movilizando la voluntad de la membresía local a las comunidades, donde esos servicios fueran requeridos, ha sido uno de los principales criterios de crecimiento comunal de la Institución y de su reconocimiento en el sistema nacional de salud como una contraparte complementaria relevante, condición consolidadora de su rol auxiliar de los poderes del estado.

 

Referencias:

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