Marco de acción interamericano 2015-2020

Marco de Acción Interamericano 2015-2020

El Marco de Acción Interamericano 2015-2020 es un acuerdo asumido por las 35 Sociedades Nacionales que conforman el bloque de las Américas, durante la XX Conferencia Interamericana, celebrada den abril de 2015 en Houston, Estados Unidos. Ratificado en la reunión de Presidentes Iberoamericanos celebrada en España a inicios de Diciembre 2015.

 

Este acuerdo integra las prioridades estratégicas conjuntas de la región en términos de respuesta, gestión de riesgo, promoción de la resiliencia comunitaria y el desarrollo organizacional; garantizando coherencia y consistencia en la interpretación e implementación en la identificación y respuesta a las prioridades establecidas en la Estrategia 2020 y las de nuestro propio plan nacional, para que sea capaz de responder a las cambiantes y diversas realidades del espacio humanitario contemporáneo, mas allá de los habituales desastres y nuestros tradicionales roles nacionales. Por ejemplo, en uno de los boletines de prensa emitidos desde la Federación al momento de la Conferencia se citaron las siguientes cifras: “la migración (27 por ciento de los migrantes del mundo viven en la región), la violencia (41 de las 50 ciudades más violentas del mundo están en América) y la pobreza (alrededor de 170 millones de personas viven en la pobreza, de los cuales 70 millones no tienen hogar), además del incremento de las poblaciones en los centros urbanos (el 82 por ciento de América Latina y el Caribe será urbana en 2020) lo que incrementará vulnerabilidades extremas tales como la violencia urbana, los accidentes de tráfico, concentración y proliferación de barrios marginales, y una variedad de problemas ambientales, incluyendo bajo nivel de saneamiento, contaminación de los ríos y arroyos y la deforestación.”

 

Responder a estos desafíos y dilemas supone a nuestra Cruz Roja Costarricense plantearse varios retos de frente a nuestro mandato, cotidianidad y pertenencia al Movimiento Internacional, que deben asumirse de forma deliberada a través de la revisión y realineación de nuestros instrumentos y practicas de Planificación Estratégica, nuestra rendición de cuentas y modificación de cultura organizacional. Entre estos retos y sin que la lista pretenda ser exhaustiva, se encuentran:

  1. La preservación a toda costa de la integridad de la SN.
    2) La imperiosa necesidad de fortalecer el papel auxiliar de la Cruz Roja Costarricense en un contexto que se torna cada vez más complejo y cambiante sobre la base de un marco de principios y valores humanitarios más consistente, disparador de su relevancia, eficacia e impacto en las comunidades donde desarrolla su accionar.
    3) el incrementar la eficiencia y calidad de nuestras operaciones y administración en un marco de transparencia y rendición de cuentas de aceptación general verificable con un sistema de gobierno fortalecido y coordinado a todos los niveles,
    4) consolidar aquellas áreas de experiencia y gestión exitosa por las que se nos conoce y valida, pero sin dejar de lado la necesidad de incursionar en otras con una visión emprendedora e innovadora, especialmente en aquellas relacionadas con la reducción de la vulnerabilidad/incremento de la resiliencia de las comunidades, el desarrollo regenerativo, la salud comunitaria, entre otras.
    5) el desarrollar e incrementar las competencias técnicas y profesionales de nuestros voluntarios y permanentes haciendo uso intensivo de la tecnología y recursos formativos más acordes a la forma en cómo la sociedad del conocimiento aprende, socializa y disemina el conocimiento, desde una perspectiva que exalte y desarrollo el valor, compromiso y desarrollo de los nuevos modelos de voluntariado.
    6) Favorecer y desarrollar el liderazgo innovador a todos los niveles de la SN.
    7 adoptar y desarrollar adicionales áreas de gestión programática que favorezcan a las personas vulnerables y desfavorecidas trascendiendo del conceptpo tradicional de socorros hacia un modelo de Reducción de Riesgos integral y favorecimiento de la Resiliencia, lo cual por supuesto implica hablar de cambio climático, medios de vida, cultura de paz, etc.
    8) reconcebir el modelo de desarrollo a uno que potencie la planificación estratégica y la gestión hacia resultados como pilares esenciales y enrutadores de una Cruz Roja futura capaz de abordar los retos de su existencia en contextos cambiantes, sus sostenibilidad y favorecedora de alianzas internas y externas, pero realista y consciente de su propia responsabilidad por el abordaje y sus consecuencias.
    9) Desarrollar nuestra acción humanitaria asegurando la protección de nuestros voluntarios y voluntarias, reduciendo los riesgos de seguridad y favoreciendo modelos de acceso más seguro.

La diseminación a todos los niveles de la SN, discusión e incorporación del MAI 2016-2020 es una imperiosa necesidad no sólo para informar de su existencia a la membresia, sino para alinearlo a nuestra realidad. De nada nos sirve el instrumento si no tomamos conciencia de él, si no lo alineamos, si no difundimos y evaluamos la resultante. En esta misión espero participen todos y cada uno de ustedes, dada su condición de autoridades y líderes de la SN.

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