La Cruz Roja Costarricense ha brindado atención a 58 949 incidentes relacionados con COVID-19, trabajando en la primera línea de respuesta.   La institución ha efectuado 16 269 traslados de casos sospechosos y/o confirmados a los centros hospitalarios.

Compromiso humanitario para con todos y todas las habitantes.

La emergencia nacional por COVID-19 ha supuesto un reto muy significativo para cumplir la promesa institucional de auxiliar a las personas en necesidad.  En paralelo, a debido realizar búsquedas en montaña, atender incidentes de emergencias médicas y accidentes diversos, así como, apoyar las respuestas a crisis y desastres. Solamente en el año 2020 la Cruz Roja Costarricense reportó 518.215 respuestas de atención de pacientes, y 136 búsquedas en montaña, en adicional   a los incidentes relacionados con COVID-19.

La Cruz Roja Costarricense trabaja también en el  desarrollo de campañas informativas de prevención de emergencias, crisis o desastres.  Se pretende contribuir a reducir  la vulnerabilidad y fortalecer las capacidades de resiliencia individuales, familiares y comunitarias.  en concordancia con nuestro mandato humanitario y rol auxiliar de los poderes del Estado. Estas iniciativas, incluyen campanas de perífoneo en las comunidades, con mensajes derivados de los protocolos establecidos por el Ministerio de Salud.

Nuestro trabajo en las zonas costeras también ha sido constante.  Durante el año 2020 se reportaron 46.263 prevenciones a bañistas y se realizaron 35.204 avisos de restricciones ante COVID-19 en las playas.

Respuesta basada en el constante aprendizaje interno y la coordinación

Afortunadamente, a nivel interno, la incidencia de casos de contagio en el personal operativo  ha sido muy baja,  en comparación con el grado de exposición de nuestro personal  de primera respuesta.  Estos resultados reflejan el compromiso de nuestros miembros por atender a los procedimientos, protocolos y lineamientos operacionales,  relacionados con equipos de protección personal, desinfección de vehículos de emergencias, acceso a instalaciones, entre otras acciones.  Se han realizado más de 700 charlas virtuales dirigidas a personal y a población en general que permiten una mayor formación, concientización entre otros factores.  Sin duda alguna, se han tenido que duplicar esfuerzos, pero esta labor resulta gratificante para una institución humanitaria de carácter voluntario, resiliente e innovadora.

La institución mantiene su activa e incidente participación en el Sistema Nacional de Gestión del Riesgos, en concordancia con lo descrito en el Plan de Respuesta Institucional.